Colección: Reliquie della Vera Croce: Oggetti Sacri della Storia
Las reliquias de la Verdadera Cruz ocupan un lugar central en la tradición cristiana, como testimonios materiales de la crucifixión de Jesucristo y del misterio de la salvación. Desde los primeros siglos, han sido objeto de una profunda veneración dentro de la Iglesia.
Las reliquias de la Verdadera Cruz son identificadas tradicionalmente como fragmentos de la cruz en la que Cristo fue crucificado. Según la tradición cristiana, su hallazgo se atribuye a Santa Helena, madre del emperador Constantino, durante una peregrinación a Jerusalén en el siglo IV.
A partir de este descubrimiento, los fragmentos fueron conservados y transmitidos en el seno del mundo cristiano. Su difusión progresiva a través de iglesias, catedrales y monasterios de Oriente y Occidente da testimonio de la importancia espiritual que se les atribuyó desde la Antigüedad cristiana.
Durante la Edad Media, especialmente en el contexto de las Cruzadas, estos fragmentos fueron engastados en relicarios e integrados en objetos litúrgicos, convirtiéndose en soportes visibles de la memoria de la Pasión de Cristo y de la devoción de los fieles.
Aún hoy, fragmentos de la Verdadera Cruz se conservan en iglesias y santuarios de todo el mundo. Presentadas en relicarios adecuados, estas reliquias siguen siendo signos del sacrificio y de la redención de Cristo, y continúan ocupando un lugar vivo en la oración y en la tradición cristiana.