Los libros presentados aquí no son libros ordinarios.
Son objetos antiguos vinculados a lo invisible, concebidos para afrontar, nombrar o contener aquello que, durante siglos, fue percibido como el mal.
Impresos entre finales del siglo XVI y el siglo XVIII, estos volúmenes reúnen ritos de exorcismo, conjuros, bendiciones, demonología y textos dedicados a la presencia del demonio en el mundo de los hombres. Pertenecen a una época en la que el mal no era una metáfora, sino una realidad temida, estudiada y combatida.
Algunos de estos libros eran herramientas de uso práctico.
Fueron abiertos junto al lecho de los moribundos, en casas consideradas perturbadas, frente a la enfermedad, al miedo y a todo aquello que escapaba a cualquier explicación racional. Su formato portátil, sus encuadernaciones desgastadas y sus páginas suavizadas dan testimonio de un uso repetido, a veces urgente.
Otros son obras de demonología, escritas para comprender, clasificar y describir al demonio, sus artimañas, sus manifestaciones y los medios para defenderse de él. Estos textos no pertenecen al ámbito del folclore: son el producto de un mundo obsesionado con la frontera entre lo visible y lo invisible.
Las huellas visibles del tiempo en estos volúmenes —desgaste, anotaciones, manchas, encuadernaciones fatigadas— no son defectos. Son las marcas de un contacto real con estos libros, sostenidos por manos convencidas de que las palabras impresas podían actuar.
Las obras aquí propuestas se eligen por su autenticidad, su fuerza simbólica y su carga histórica.
No pertenecen ni al ocultismo moderno ni a la reconstrucción.
Son testigos materiales de un mundo en el que el demonio era tomado en serio.