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RELICARIO DE SAN FELIPE APÓSTOL

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RELICARIO DE SAN FELIPE APÓSTOL

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ref: #RK00-911

Raro relicario del siglo XVIII en bronce dorado con fachada de vidrio que contiene una reliquia de primera clase EX OSSIBUS de San Felipe Apóstol.

Este relicario oval presenta una montura antigua de bronce dorado, hoy cubierta por una pátina cálida y matizada propia del paso del tiempo. La anilla superior, facetada y esbelta, se conserva, permitiendo la suspensión devocional de la pieza.

La fachada acristalada, ligeramente opacada por el tiempo, protege una composición interior de fuerte dimensión simbólica. El fondo está formado por un textil de color púrpura profundo, color litúrgico asociado al testimonio apostólico y al sacrificio.

En el centro se despliega una decoración radiante compuesta por láminas doradas dispuestas como un sol místico, que convergen hacia la reliquia. Este tipo de montaje, frecuente en el siglo XVIII, pretendía traducir visualmente la gloria celestial y la difusión de la fe apostólica.

La propia reliquia se presenta en forma de un fragmento óseo claro, engastado en el corazón del resplandor.

Está identificada por una etiqueta manuscrita en forma de filacteria:

“Ex Oss. S. Philip. Ap.”
Ex Ossibus Sancti Philippi Apostoli

Traducción: De los huesos de San Felipe Apóstol

Se trata, por tanto, de una reliquia ósea de contacto directo con San Felipe, uno de los Doce Apóstoles de Cristo, testigo de la primitiva predicación evangélica y mártir de la fe.

Buen estado de uso devocional con vidrio original.
No abierto.
Sello eclesiástico y hilos de seda presentes.

ÉPOCA : Siglo XVIII
DIMENSIONES :
4 cm × 3 cm
TAMAÑO :
1.6" × 1.2"

La presencia de una reliquia ósea de un Apóstol confiere a este relicario una gran importancia espiritual. Los Apóstoles constituyen el fundamento mismo de la Iglesia, como testigos directos de Cristo, depositarios de su enseñanza y primeros difusores del Evangelio. San Felipe, llamado por Jesús desde los comienzos de su vida pública, participó en la revelación del Mesías y en la transmisión de la fe naciente.

Históricamente, las reliquias apostólicas figuran entre las más veneradas después de aquellas vinculadas directamente a la Pasión de Cristo. Su difusión estuvo extremadamente controlada, permaneciendo la mayoría conservada en grandes santuarios europeos. Los fragmentos óseos atribuidos a los Apóstoles, cuando aparecen en relicarios privados o conventuales del siglo XVIII, testimonian redes eclesiásticas de alto nivel y una devoción particularmente prestigiosa.

El montaje en forma de sol místico adquiere aquí todo su sentido: simboliza la misión apostólica radiante y la propagación de la luz evangélica por el mundo. La reliquia se convierte así no solo en una huella corporal del santo, sino también en un signo material de la propia fundación de la fe cristiana.

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