RELICARIO DE CRISTAL DE ROCA DE LA VERA CRUZ
VENDIDO — Esta pieza forma ahora parte de una colección privada
RELICARIO DE CRISTAL DE ROCA DE LA VERA CRUZ
Nuestros precios están en euros; los precios convertidos a dólares u otras monedas pueden variar según el tipo de cambio.
Envío internacional gratuito – entrega segura y protegida
ref: #RK00-922No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Soberbio relicario del siglo XVIII en forma de cruz, tallado en cristal de roca de alta calidad y engastado en una montura de plata finamente trabajada con decoración calada.
En su centro, visible a través de la transparencia del cristal, se encuentra un fragmento de la Santísima Cruz de Nuestro Señor Jesucristo. El conjunto se conserva en su estado original, sellado con hilos de seda unidos a un sello de cera roja heráldico intacto, que garantiza la autenticidad y la integridad de la reliquia.
La elección del cristal de roca no responde únicamente a un refinamiento estético. En la tradición cristiana, este material raro se asocia con la pureza absoluta, la luz divina y la transparencia espiritual. Utilizado aquí como estuche, capta y difunde la luz, otorgando a la reliquia una presencia casi inmaterial e intensamente contemplativa.
Esta sutil puesta en valor permite que el fragmento de la Cruz se imponga con fuerza, al tiempo que es realzado por la claridad del material. La montura de plata completa este equilibrio, aportando una dimensión de nobleza y dignidad perfectamente acorde con la naturaleza sagrada del conjunto.
Lo que distingue particularmente este ejemplar es el excepcional estado de conservación de su cristal de roca, que ha permanecido perfectamente intacto, sin fisuras ni alteraciones. Hoy en día es raro encontrar un relicario de este tipo que haya atravesado casi tres siglos con tal pureza material. Unido a la presencia de una reliquia de la Vera Cruz y a un sellado intacto, este notable estado confiere al objeto un carácter excepcional, tanto para la colección como para la devoción.
ÉPOCA : siglo XVIII
DIMENSIONES : 9 cm × 4,5 cm
DIMENSIONES DE LA CRUZ : 6 cm × 4,5 cm
TAMAÑO : 3,5" × 1,8"
TAMAÑO DE LA CRUZ : 2,4" × 1,8"
Según la tradición, la Vera Cruz fue descubierta en Jerusalén en el siglo IV por Santa Elena, madre del emperador Constantino. Tras este hallazgo, una parte de la Cruz fue conservada en la basílica del Santo Sepulcro, mientras que otros fragmentos fueron enviados a Constantinopla y a Roma. A lo largo de los siglos, astillas fueron distribuidas a las grandes iglesias de Oriente y Occidente, convirtiéndose en tesoros de la cristiandad. Durante la Edad Media, estas reliquias fueron llevadas en procesiones, utilizadas para bendecir a los pueblos y consideradas como poderosos símbolos de victoria y protección divina. Los propios soberanos y papas conservaron fragmentos, a menudo engastados en preciosos relicarios. Las órdenes militares, como los templarios, también recibieron algunas de estas reliquias para llevarlas al campo de batalla. Así, la Vera Cruz ha permanecido en el corazón de la piedad cristiana, como testimonio de la Pasión y de la Redención.
