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RELICARIO DE SANTA ISABEL DE HUNGRÍA

RELICARIO DE SANTA ISABEL DE HUNGRÍA

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ref: #RK00-914

Raro relicario del siglo XVIII en plata con frontal de vidrio que contiene una reliquia de Santa Isabel de Hungría.

Este relicario circular presenta una montura en plata antigua, hoy profundamente patinada, cuyo contorno está rodeado por una gola de canutillos plisados que forman un borde radiante típico de los montajes conventuales barrocos del siglo XVIII.

La fachada acristalada protege una composición interior con decoración simétrica de roleos dorados. El fondo está constituido por un textil rojo profundo, color litúrgico asociado a la caridad sacrificial y a la realeza espiritual. Dos reservas laterales teñidas de azul enmarcan el óvalo central, creando un rico contraste cromático característico de los montajes del siglo XVIII.

En el centro, la reliquia se presenta en forma de un fragmento óseo claro, fijado en un medallón ovalado bordeado por hilos metálicos plateados dispuestos en forma radial.

Está identificada por una etiqueta manuscrita:

“S. Elisab. Hung. R.”
Sanctae Elisabethae Hungariae Reginae

Traducción: De Santa Isabel de Hungría, Reina

Se trata de una reliquia de Santa Isabel de Hungría (1207–1231), princesa convertida en terciaria franciscana, figura mayor de la caridad cristiana medieval.

Buen estado de uso con vidrio original.
No abierto.
Sello eclesiástico y hilos de seda presentes.

ÉPOCA : Siglo XVIII
DIMENSIÓN : 3 cm × 2,5 cm
TAMAÑO : 1,2" × 1"

La presencia de una reliquia de Santa Isabel de Hungría sitúa este relicario en la tradición devocional de las grandes santas reales medievales. Hija del rey Andrés II de Hungría y esposa del landgrave de Turingia, Isabel renunció al esplendor de la corte para abrazar una vida de pobreza y servicio, dedicando su fortuna y su energía a los enfermos, los leprosos y los necesitados.

Su figura encarna una rara síntesis espiritual: la de la realeza transfigurada por la humildad evangélica. Reina por nacimiento, servidora por vocación, se convierte en el siglo XIII en uno de los modelos más poderosos de la caridad cristiana activa. Su proximidad a la espiritualidad franciscana, cuya regla adoptó como terciaria, contribuyó a difundir su culto por toda Europa.

Históricamente, la difusión de sus reliquias acompañó el desarrollo de obras hospitalarias y cofradías caritativas bajo su patrocinio. Los fragmentos conservados en relicarios del siglo XVIII testimonian esta devoción duradera, particularmente viva en los ámbitos conventuales y aristocráticos.

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