CAPIROTE DE PENITENTE
VENDIDO — Esta pieza forma ahora parte de una colección privada
CAPIROTE DE PENITENTE
Nuestros precios están en euros; los precios convertidos a dólares u otras monedas pueden variar según el tipo de cambio.
Envío internacional gratuito – entrega segura y protegida
ref: #RK00-964No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Impresionante capirote penitencial español, también conocido como capirote nazareno. Esta alta pieza cónica está revestida de terciopelo verde intenso y cuenta con un velo facial provisto de dos aberturas para los ojos. El conjunto fue realizado siguiendo la tradición de las cofradías penitenciales españolas.
La parte frontal está decorada con un medallón bordado que representa a Cristo coronado de espinas. La aplicación textil está enmarcada por una ornamentación circular de pasamanería dorada. El borde inferior está realzado por una galonería trenzada de color claro y termina en dos elegantes borlas decorativas.
El color verde está tradicionalmente asociado con la esperanza cristiana y se encuentra en diversas cofradías penitenciales españolas, especialmente en Andalucía y Castilla. Este tipo de capirote constituía un elemento esencial del hábito procesional utilizado por los penitentes durante las celebraciones de la Semana Santa.
La parte posterior presenta un acabado sobrio y conserva su forma cónica original. El conjunto se encuentra en muy buen estado general de conservación, con ligeras señales de uso acordes con su función ceremonial.
Una pieza especialmente evocadora de las tradiciones religiosas españolas y del universo de las cofradías de penitencia.
Forro interior de tela blanca, con señales de uso.
ÉPOCA: Primera mitad del siglo XX
DIMENSIONES: 150 cm
TAMAÑO: 59"
Históricamente, el capirote fue utilizado por los flagelantes desde la Edad Media. También estuvo presente en las condenas dictadas por la Inquisición, durante las cuales los condenados debían llevar esta prenda como forma de humillación pública. Esta humillación evocaba la sufrida por Jesucristo durante su camino al Gólgota.
La capucha también era utilizada por los flagelantes, quienes, como indica su nombre, se imponían penitencias físicas para expiar sus pecados. La autoflagelación era una de las prácticas más habituales. El rostro cubierto permitía preservar el anonimato del penitente.
A partir del siglo XVII, las cofradías de Sevilla comenzaron a utilizar el capirote durante las procesiones de Semana Santa en conmemoración de la Pasión de Cristo, la redención de los pecados de la humanidad y su posterior Resurrección.
